Desde mi punto de vista y desde el punto de vista de cualquier ciudadano que respete las leyes de este país, la conducción en estado de ebriedad es uno de los problemas grandes que ha enfrentado nuestra sociedad hasta ahora ya que se están poniendo seres humanos con capacidades mentales disminuidas al mando de una pieza de metal que fuera de pesar 2000 o más kilos se puede estar moviendo a más de 150 kilómetros por hora si es conducida por alguien imprudente, en este caso una persona en estado de embriagues.
El mayor problema es la imprudencia que tienen estos conductores y la impunidad que reciben, ya que las multas por conducir en estado de embriagues son mucho menores de lo que deberían ser teniendo en cuenta las posibles consecuencias de un accidente causado por una persona en este estado, por ejemplo podemos observar las leyes de algunos condados de los estados unidos, donde la conducción bajo la influencia del alcohol es suficiente para que se inmovilice el vehículo y se suspenda la licencia de conducción hasta por 10 años, esto se ha hecho durante un largo tiempo y los resultados porcentuales de accidentes a causa del alcohol son menores en estos distritos que en Colombia.
Otro gran factor que a mi parecer permite que esta situación siga en efecto es el hecho de que conducir en estado de ebriedad es visto como algo correcto socialmente hablando, a una persona se la juzga públicamente por crímenes mucho menores, pero sin embargo nadie le dice nada si conduce borracho, y creo que si de verdad queremos cambiar esta situación, tenemos que empezar por cambiar como la sociedad percibe este crimen, ya que la mayoría de la gente la ignora o no le da importancia hasta que le llega a afectar, además que de un modo u otro todos somos colombianos y si queremos vivir en una sociedad civilizada tenemos que respetar los derechos de los demás y hacer respetar los propios, en especial el más importante, el derecho a la vida.